-Hola Princesa!, ¿Estabas dormida?
-Sí... pero me gusta cuando me despiertas
-Sólo llamaba para saludarte, acabo de salir de misa. Yo creo que no podré verte hoy... o no sé... si me sobra tiempo sí.
-No te preocupes, aquí estaré.
Colgó. A los 5 segundos recobré el sentido.
¿Si me sobra tiempo? Ahhh chingá!
Nunca supe en qué momento él pensó que era el único con cosas por hacer, con compromisos, con un trabajo, con una familia... yo tenía todo eso mas 20 kilos de ropa por lavar y muchos trastes de la cena de la noche anterior y sin embargo siempre tenía tiempo para él. Siempre.
Y sí, el Principuto tenía mucha razón, cambié demasiado. Cambié tanto que ésta vez no lo pude soportar más. No era su novia, era un pinche mueble, un accesorio más en su auto, un contacto más en su agenda telefónica y dos piernas abiertas en su cama. Pero no más.
Esa mañana me levanté, me bañé, me puse aquel perfume que le encantaba y juré que no le soportaría una más.
Lo que nos queda es la pasión
lo que nos falta es tiempo...
Y está bien
te miras y te dices que está bien
mi mundo es un pañuelo...
Y está bien
cuando dices que no vas a volver...
jamas...


4 comments:
Sabes?... neta me encanta tu blog...
jajajaja
justo es cuando despertamos que empezamos a recuperarnos!!!
fuera principutos!!!!
Wow... ultimamente como que todo mundo está mandando al diablo sus relaciones.
La primavera es la época de los cortones, sin duda.
Ya tienes un lector asiduo más.
Algunos hombres se sienten confiados de lo que tienen (iba a decir tenemos pero la verdad es que ya no estoy en ese clan).
Tu debes estar segura de lo que quieres.
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